Emanaciones I - por Juan Abreu

Publicado en Emanaciones.com/833

Vamos a conocer a Herman Puig. Un hombre que hace fotos. Ya no quedan cubanos así. Alto. Ahora los cubanos son pequeños. Es el castrismo. Alto y sólido. Ya no quedan cubanos tan sólidos. Ahora los cubanos son más bien gaseosos.

Esos cubanos de antes, aristocráticos, helénicos. Tengo uno delante y es una conmovedora sensación. Un hombre sabio, no cabe duda, un hombre que dice que cada mañana sale a la calle a conseguir una tajada de vida y una tajada de belleza. Es todo lo que hay, tajadas. Y este imponente cazador sale a buscarlas en cuanto rompe el sol.

Estamos en el Borne. La mañana es limpia y rubia. Tomamos cervezas heladas, vemos la vida pasar. Quiero decir, vemos cuerpos pasar. Este hombre sabe que madurar es el estado previo a la putrefacción. Todo eso de madurar es una chorrada, me digo, mientras lo escucho. He aquí a este niño donde corresponde estar a un viejo. He aquí a un hombre que nunca envejecerá.

Hablamos de fotografía, también del pasado, de su amada Carmen Dell’Orefice, de la Cuba de antes, de la amistad. Miro a Puig y pasan por mi mente los bellos cuerpos que ha fotografiado Puig. Es una emocionante combinación.

Esos mares masculinos, esos planetas fálicos.

Portal ha venido a hacer un retrato del hombre que hace fotos.

Puedes hacerme un retrato, porque he decidido convertirme en imagen, dice Herman Puig.

Luego se define: Soy un mirón.

Entonces comprendo que estoy ante un hombre grande.



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